¿El ratón mi amigo?
En un día caluroso, en el desierto se encontraba un ratón buscando comida, y mientras lo hacía, se topó con un zorro, el cual de manera muy amable le preguntó –¿no tendrás algo de comer?- ante esto el ratón muy asustado, al ver que el zorro lo veía con una mirada muy tentadora comenzó a correr, al tiempo que el ratón corría, el zorro iba en su persecución y cuando estaba a unos centímetros del ratón lo vio caer, el ratón sin darse cuenta que el zorro lo perseguía solo para advertirle que se dirigía hacia el nido de una serpiente. Sin embargo, el ratón había caído dentro del agujero, el cual estaba muy profundo, detrás de él salió la enorme serpiente, la cual le preguntó -¿qué te pasa amigo?, ¿por qué estás tan asustado?- y él al escuchar esto volvió hacia atrás y le respondió –me estoy escondiendo de un zorro que me quería comer-, ante esto la serpiente ofreció al pequeño ratón ayudarlo diciéndole –si quieres puedes quedarte esta noche en mi casa y al amanecer te puedes ir, el ratón agradecido aceptó la oferta de la serpiente sin saber que la serpiente lo devoraría más tarde.
No todo el que te saca de tus problemas es tu amigo, ni todo el que te lleva a ellos es tu enemigo.
No todo el que te saca de tus problemas es tu amigo, ni todo el que te lleva a ellos es tu enemigo.
Autores:
Aldo García Mauricio
Esteban Alejandro Sánchez Juárez
Henry Morales Portillo
Aldo García Mauricio
Esteban Alejandro Sánchez Juárez
Henry Morales Portillo
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El mapache y el conejo
Hallándose una ardilla buscando sus bellotas y su cepillo de dientes, tocó a su puerta un mapache que le llevaba las bellotas que tanto había buscado. El mapache le dijo a la ardilla que si quería de vuelta sus bellotas le tendría que dar algo a cambio, la ardilla se enojó ante tal comentario y decidió mejor no aceptar de vuelta sus bellotas. El mapache se fue enojado al no recibir nada.
Al poco rato llegó un conejo que llevaba el cepillo de dientes que tanto buscaba, y tocó a la puerta de la ardilla, el conejo entonces le dijo que se había encontrado con su cepillo de dientes y que se lo devolvía. La ardilla al ver que el conejo no pidió nada a cambio, esta le regaló unas nueces como agradecimiento, el conejo entonces aceptó contento y le agradeció.
A los lejos el mapache miraba lo ocurrido, se acercó rápido al conejo y le explicó lo sucedido y le reprochó por qué a él no le habían dado nada mientras al conejo sí, por lo que este respondió yo no esperaba recibir nada a cambio.
El que actúa por ambición no recibe lo que espera, y el que actúa de corazón recibe más de lo que espera.
Al poco rato llegó un conejo que llevaba el cepillo de dientes que tanto buscaba, y tocó a la puerta de la ardilla, el conejo entonces le dijo que se había encontrado con su cepillo de dientes y que se lo devolvía. La ardilla al ver que el conejo no pidió nada a cambio, esta le regaló unas nueces como agradecimiento, el conejo entonces aceptó contento y le agradeció.
A los lejos el mapache miraba lo ocurrido, se acercó rápido al conejo y le explicó lo sucedido y le reprochó por qué a él no le habían dado nada mientras al conejo sí, por lo que este respondió yo no esperaba recibir nada a cambio.
El que actúa por ambición no recibe lo que espera, y el que actúa de corazón recibe más de lo que espera.
Autores:
María Fernanda Bañuelos Villegas
Samanta Castro Farías
Jairo Iván Sánchez Juárez
María Fernanda Bañuelos Villegas
Samanta Castro Farías
Jairo Iván Sánchez Juárez
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